Todos los derechos generan obligaciones, de las que ni se debe ni se puede huir, porque son la manifestación presente de nuestro ser y responsabilidad. Ya con anterioridad, muchos años y mucha sangre se han empleado en la construcción de la democracia. ¡Sí señores! Estoy totalmente de acuerdo con los que dicen y aseguran que nuestra democracia mexicana todavía dista de ser el anhelo cumplido de quienes iniciaron las luchas por expresar sus preferencias políticas. Sin embargo, nuestra democracia no tan sólo es un gran logro, sino que representa miles de hermanos mexicanos que han entregado su vida y sus mejores momentos por legarnos un mundo mejor.
Y es que se me enchina la piel cuando leo testimonios de nuestros antepasados que nos narran cómo era al inicio todo esto de las votaciones. En algunas poblaciones de nuestro país, las discusiones son aún tan álgidas que llegar a los puños y gritarse de cosas es cotidiano. En Aguascalientes vivimos un ambiente político de tranquilidad y de envidiable paz. Mientras tanto a punta de pistola y de armas punzo cortantes defienden sus posturas en algunos otros lugares.
Debemos entonces reconocer que en Aguascalientes estamos en “JAUJA” en comparación a otros espacios; y dejemos ya de lado la dejadez y el desgano, el desenfado; y dispongámonos a ejercer nuestro derecho a elegir a nuestros representantes. Analicemos con detenimiento y con juicio sereno las propuestas que nos hacen los candidatos y escojamos con responsable determinación.
Y también se que es verdad que algunos de estos candidatos no nos ofrecen lo que de verdad necesitamos ni nos dan opciones de lo que anhelamos. Que los hay tan soberbios y tan vacíos, así como otros que parece que están participando en un deporte dominical donde su único objetivo es ser vistos en un espectacular, porque saben bien que van a perder. Los hay también los que a lo único que aspiran es a lograr un porcentaje mínimo que les permita seguir viviendo del presupuesto, como partidos, para seguir recibiendo las jugosas economías que el IFE les entrega.
Pero también hay quienes nos permiten razonar con propiedad nuestro voto. Pensar en quienes sí son fuertes porque su partido es fuerte y sus propuestas son buenas. Ellos tal vez nos puedan representar como Diputados Federales. Quienes revisarán las leyes que nos rigen y que les harán adecuaciones que se traduzcan en nuestro beneficio. Pero si no escogemos, y analizamos con conciencia analítica, podemos entregar el poder a nuestros enemigos; los que adecuarán las leyes para beneficio propio. Hasta el año 2000 los mexicanos nos mantuvimos con libertad y con fuerza económica (a pesar de las devaluaciones); con capacidad para llevar comida a nuestras familias; con trabajos casi siempre bien remunerados.
Así que el próximo domingo 5 de julio vayamos a votar y con ello impidamos que unos cuantos determinen el futuro de la patria. Que no nos desanimen, como lo promueven algunos malos mexicanos; vayamos a las urnas y ejerzamos el voto con la convicción de saber que estamos haciendo lo correcto. Votemos por quien nosotros decidamos. Y que no nos quieran comprar o chantajear moral o sentimentalmente. Recordemos que el buen maestro ya lo dijo, cuando ordenó que se le diera al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Seguramente que lo que hoy hagamos será decisivo y determinante para continuar contando con el país libre, soberano y responsable que tus hijos y mis hijos necesitan.
¡Un no rotundo a quienes sólo prometen y presumen de limpieza de intenciones y de manos, cuando sólo han traído la mayor y más terrible crisis a México! ¡Un no rotundo a quienes dicen y prometen empleos, cuando lo que han hecho es destruir las fuentes de trabajo mismo, obligando a los inversionistas a levantar el vuelo e irse a otros países! ¡Un no a quienes aseguraron que sólo estarían en el gobierno el periodo que el mandato popular les encomendó y ya llevan el doble o más cobrando jugosos sueldos y no tienen para cuando! ¡Un no a los que nos presumen que van por más, porque de seguro eso sí lo van a cumplir! ¡Tengamos cuidado!
¡Un rotundo no a todos los que nos presumen de tener las manos limpias, pero que tienen el corazón corrompido y su humanismo se concreta a satisfacer las necesidades humanas de su familia personal! ¡Demos un no rotundo a quienes se erigen en los adalides de la justicia y en su propia oficina atacan y ofenden! ¡Un no rotundo a quienes han forzado a las grandes empresas e industrias a cerrar o a reducir fuertemente sus espacios, que han sido solapadas en el desempleo; y el cierre criminal de sus fábricas ha colapsado la economía nacional!
¡Un no rotundo a quienes abusando del ejercicio del poder, obligan a sus colaboradores a realizar actividades partidistas con la amenaza de ser despedidos! Necesitamos unirnos todos y con nuestro voto fortalecer a quienes nos han demostrado con hechos que se interesan en serio por el pueblo. Que le han dado al pueblo empleos, educación, satisfacciones culturales, y nos han ensanchado el horizonte. ¡Primero la democracia! ¡Primero Aguascalientes! ¡Primero México!
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